Tableros plásticos sobrepuestos L-H para instalaciones rápidas y ordenadas
Los tableros plásticos sobrepuestos L-H son una solución práctica y eficiente para alojar protecciones eléctricas en superficies donde no es posible o conveniente realizar embutidos. Fabricados en material plástico aislante, ofrecen excelente resistencia a la humedad, corrosión y agentes ambientales, garantizando seguridad y durabilidad en instalaciones residenciales, comerciales e institucionales.
Su diseño sobrepuesto permite una instalación rápida y limpia, sin necesidad de realizar cortes en muros. Cuentan con tapas resistentes y módulos organizados que facilitan el montaje de interruptores automáticos, diferenciales y otros dispositivos eléctricos. Además, su estructura ligera facilita el mantenimiento y la ampliación del sistema cuando es necesario realizar modificaciones o agregar nuevos circuitos.
Disponibles en configuraciones L-H de diferentes tamaños, los tableros plásticos sobrepuestos se adaptan fácilmente a proyectos de diversas capacidades y requerimientos. Su estética moderna y su compatibilidad con accesorios estándar los convierten en una opción confiable para quienes buscan un tablero funcional, seguro y de instalación sencilla sin comprometer el acabado final.
Preguntas frecuentes sobre tableros plásticos L-H
Es un tablero fabricado en plástico aislante de alta calidad que se fija directamente sobre la superficie del muro. La denominación L-H se refiere a especificaciones de capacidad y diseño modular para alojar dispositivos de protección como automáticos y diferenciales de manera estandarizada.
Se recomienda cuando no es posible picar el muro (hormigón sólido, tabiquería delgada o decorada), cuando se busca rapidez en la obra o en ampliaciones eléctricas donde la estética sobre la pared es aceptable y funcional.
Sí, al ser plásticos, no sufren oxidación. Muchos modelos cuentan con un grado de protección IP que los resguarda del polvo y salpicaduras. Esto los hace aptos para logias, cocinas o áreas comerciales interiores.
La instalación es sencilla: se marca la posición en la pared, se perfora y se fija mediante tornillos y tarugos. Los cables ingresan por los precortes que trae la caja en sus caras laterales o superior.
Requieren un mantenimiento mínimo. Se recomienda limpiar el exterior con un paño seco y verificar periódicamente que las conexiones internas sigan apretadas y que la tapa cierre correctamente para evitar la entrada de suciedad.