Plafones LED redondos sobrepuestos para techos de concreto
Los plafones redondos sobrepuestos son la solución ideal para iluminar espacios donde no es posible o no se desea perforar el techo. Su sistema de montaje superficial mediante una pletina metálica permite instalarlos fácilmente sobre losas de hormigón vigas de madera o cielos sólidos sin necesidad de realizar calados profundos. Su diseño circular clásico suaviza las líneas de la habitación y ofrece una distribución de luz amplia y uniforme.
Nuestra gama incluye modelos con tecnología LED de alta eficiencia en potencias que varían desde los 6W para espacios pequeños hasta los 24W para iluminar habitaciones completas. Al eliminar las sombras en las esquinas gracias a su forma y difusor envolvente estos equipos garantizan un confort visual superior siendo perfectos para dormitorios cocinas y zonas de estar donde se busca una estética limpia y funcional.
Disponibles en temperaturas de color cálida y fría nuestros plafones redondos combinan durabilidad y ahorro energético. Equipados con drivers de calidad y cuerpos disipadores de calor aseguran una larga vida útil y un encendido inmediato reemplazando con ventaja a las antiguas lámparas de vidrio que acumulaban suciedad y consumían exceso de electricidad.
Preguntas frecuentes sobre plafones redondos
En el mercado chileno se suele llamar "panel" al equipo plano que se embute (entra) en el techo y "plafón" al equipo que va sobrepuesto (atornillado) a la superficie. El plafón redondo es la opción correcta si usted tiene un techo de concreto sólido donde no puede hacer un agujero grande.
Es muy sencillo. El equipo trae una barra metálica (pletina) que se fija al techo con dos tornillos y tarugos. Luego se conectan los cables de la casa al driver del plafón y finalmente el cuerpo del foco se atornilla lateralmente a la barra metálica quedando firme y pegado al techo.
Para un dormitorio estándar de unos 9 a 12 metros cuadrados un plafón redondo de 18W (aprox. 1500 lúmenes) es ideal. Si la habitación es más grande o le gusta mucha luz puede optar por la versión de 24W que ofrece una luminosidad equivalente a casi 200W de los antiguos.
La mayoría tiene protección IP20 lo que significa que resisten la humedad ambiental de un baño ventilado pero no el agua directa. Al ser cerrados tienen la ventaja de que el vapor no entra fácilmente al sistema eléctrico y son más fáciles de limpiar que las lámparas abiertas.
No necesita ampolleta. Estos plafones tienen tecnología LED integrada lo que significa que los chips de luz vienen soldados en su interior. Esto los hace más delgados eficientes y duraderos eliminando la necesidad de cambiar bombillas quemadas constantemente.